Fuego y Sazón: El Banquete de la patrona, el majestuoso Prime Rib
Es el momento de honrar a las reinas del rancho, a nuestras madres, nuestras esposas, hermanas o hijas
Por Jorge Padilla
Juez Certificado para competencias de BBQ por la World Barbecue Association y por la Kansas City Barbecue Society. Propietario de Geogrill y Que Birria
Llegó mayo, el mes donde el clima en el norte nos regala sus mejores tardes y los asadores se convierten en el centro de gravedad de nuestras casas. Pero mayo tiene un peso emocional distinto: es el momento de honrar a las reinas del rancho, a nuestras madres, nuestras esposas, hermanas o hijas. Todas las mujeres que tienen la dicha y el don de Dios de ser mamás.
En la cultura vaquera, la figura de “la patrona” representa la fuerza, la guía y el corazón del hogar. Por eso, este año te propongo romper con la rutina. Olvida las filas interminables en los restaurantes y convierte tu patio en un santuario gastronómico. Para celebrar a mamá como se merece, te traigo a la mesa al rey indiscutible de los asados de gala: el Prime Rib.
EL PRESTIGIO EN EL HUESO
El Prime Rib no es solo comida, es una declaración de respeto. Es el corte que en los antiguos banquetes de los grandes ranchos de Coahuila y Texas marcaba las ocasiones más especiales. Se trata del costillar de la res (del hueso 6 al 12) cocinado en una sola pieza.
A diferencia de una pieza de ribeye individual, cocinar el bloque entero conserva una jugosidad interna incomparable. Su estructura permite que la grasa intramuscular se derrita lentamente, bañando la carne desde adentro, mientras que el hueso actúa como un conductor térmico que protege la suavidad del centro. Es, en esencia, la máxima expresión de la carne de res.
LA MAESTRÍA DEL HUMO Y EL REPOSO
Para lograr la perfección, debemos hablar el idioma de la paciencia. El error más común es el miedo al tamaño de la pieza, pero la clave reside en el fuego indirecto. Queremos que el calor acaricie la carne de forma envolvente, no que la golpee directamente. Es muy relevante que el calor sea bajo (230-250 F) durante toda la cocción, de manera que la pieza no sea sobre cocida. Queremos un interior rosadito parejo y jugoso, y una costra bien dorada y llena de sabor. Para ello al final, antes del reposo. Subimos nuestro fuego al máximo posible para sellar y caramelizar la capa exterior de la pieza.
Además del fuego, el humo de leña de encino o nogal aportará una capa de sabor que un horno convencional jamás podrá igualar. Pero recuerda: el verdadero secreto de un Pit Master no está solo en el asador, sino en la tabla de corte. El reposo es sagrado. Al dejar descansar la pieza, permitimos que las fibras se relajen y los jugos se redistribuyan, logrando ese color rosado uniforme de orilla a orilla.
La Receta:
Prime Rib ahumado de Geogrill
Ingredientes:
* 1 pieza de Prime Rib con hueso, de preferencia de calidad prime, o al menos calidad choice (3 a 4 kilos).
* El Rub de la Casa: Sal de grano, pimienta negra quebrada, ajo en polvo y romero fresco picado.
* El “binder” o pegamento: Mostaza Dijon o aceite de oliva extra virgen.
Procedimiento:
Preparación: Retira el exceso de grasa del exterior de la pieza y separa el hueso de la pieza en forma total. Es decir, que se deben cortar todas las costillas, pero de manera que estas queden unidas. Ya sé que utilizarán de nuevo cuando llevemos la pieza al ahumador o asador.
Sazonado: Unta la pieza con la mostaza o aceite y aplica el rub generosamente. Coloca las costillas tal y como estaban originalmente junto a la pieza. Esto te ayudara a proteger la carne durante la cocción. Brida la carne con hilo para cocinar para mantener las costillas en su sitio y que también la pieza no pierda su forma.
Ahumado: Prepara el asador a fuego indirecto (230°F-250°F). Usa leña de encino o nogal. Coloca la carne del lado opuesto a las brasas con los huesos hacia el calor. Coloca debajo de la pieza una charola de aluminio y pon en ella dos barras de mantequilla, unos 5 o 6 dientes de ajo, y algunas varitas de romero y de tomillo.
Sellado y reposo: Retira cuando el centro marque 120-125°F para un término medio perfecto. Coloca en un recipiente y cubre con aluminio y deja reposar de 30 a 45 minutos. Justo antes de servir, pásalo a fuego directo máximo por 2 minutos por lado para caramelizar la costra exterior y lograr un sellado perfecto. Esto es vital para el sabor final.
El gravy: La charola de aluminio que colocaste bajo la carne estará llena de sabor de lo que colocaste al principio y que se unirá con los jugos de la carne que se derraman durante la cocción. Este caldo llévalo a una olla, agrega un litro de caldo de carne y espesa con harina o maicena para lograr un gravy exquisito, elaborado con el mismo jugo del ribeye.
Servicio: Coloca una cama de puré en el plato, corta una rebanada del Prime Rib de más o menos media pulgada y sirve sobre el puré. Corona con una cucharada bien servida del gravy que hiciste.
El acompañante perfecto:
Puré rústico con ajo asado y queso
Un corte de esta magnitud necesita un acompañamiento que tenga la misma personalidad, pero que aporte una textura cremosa para equilibrar la potencia de la carne.
Ingredientes:
* 1 kg de papa blanca o Yukon Gold.
* 1 cabeza de ajo entera.
*100g de mantequilla con sal.
*1/2 taza de crema ácida de buena calidad.
*150g de queso Chihuahua o Monterrey Jack.
*Cebollín fresco picado, sal y pimienta.
Preparación:
El ajo al rescoldo: Corta la punta de la cabeza de ajo, báñala con aceite de oliva y envuélvela en aluminio. Ponla en una esquina del asador mientras ahúmas el Prime Rib. El ajo se hará puré y tendrá un sabor dulce y ahumado.
Cocción de la papa: Corta las papas en cubos medianos sin pelar. La cáscara le da esa textura rústica y un sabor a tierra delicioso. Cuécelas en agua con sal hasta que estén muy suaves.
La mezcla: Escurre las papas y regresa a la olla. Agrega la mantequilla y empieza a machacar rústicamente (no busques una textura de seda, queremos trozos pequeños). Exprime los dientes de ajo asados sobre la papa, agrega la crema ácida y el queso rallado. Mezcla bien hasta que el queso se funda.
Final: Rectifica sazón con sal y pimienta. Sirve con cebollín fresco encima.
Este platillo, más que una comida cualquiera, es un tributo a las mamás y una expresión de tu expertise como parrillero. Este 10 de mayo, deja que el humo cuente la historia y disfruta de la sonrisa de la patrona de la casa.
¡Saludos, feliz Día de las Madres, y que tengan muy buenos fuegos!