En el mundo del caballo, los campeones no se improvisan. Se forman con tiempo, paciencia y herencia ganadora. Para Aldo Ramón, la crianza es una responsabilidad que se asume desde la tradición familiar, el conocimiento adquirido con los años y un profundo respeto por cada ejemplar. Así nace un linaje que hoy compite y triunfa en las pistas más importantes de México y Estados Unidos.
Su objetivo es que todos aquellos expertos que quieran un caballo criado por él, tengan la certeza de que los conocimientos, habilidades y valores que le tomó años aprender, están reflejados en la crianza de cada ejemplar.
Así es Aldo Ramón Aguirre, un coahuilense apasionado por desarrollar caballos de alto potencial deportivo, que ha logrado ser un referente a nivel nacional e internacional.
Cada habilidad y destreza desarrollada en un caballo es resultado de largas jornadas de observación, entrenamiento, trabajo en equipo, disciplina y dedicación, que lo han convertido en un amante del mundo del caballo, como él mismo se define.
A sus 45 años, el originario de Ciudad Acuña es el miembro más joven del Salón de la Fama del Caballo Cuarto de Milla en México, distinción que recibió en el 2024.
Este importante reconocimiento se le otorgó gracias a sobresalientes logros, como por ejemplo ser el criador con más ganancias de la historia en el país, así como los triunfos de sus caballos en los derbys y futurities más importantes de México y Estados Unidos.
Involucrado en la vida campirana desde muy niño, la pasión por la charrería y los caballos son parte de su vida desde los tres años. Los grandes impulsores de todo: su padre Jesús María Ramón y su madre Ana María Aguirre, quienes sentaron las bases de un legado familiar lleno de fuerza y tradición.
“He sido muy afortunado al rodearme de gente muy capaz, que ha formado parte de mi equipo y que me han ayudado a llegar a donde estoy”, afirma Aldo en entrevista para RODEO CAPITAL.
LA PALOMA, CASA DE CAMPEONES
Aldo Ramón administra el Rancho El Fortín, propiedad de toda su familia, pero desde el año 2016 encabeza su proyecto personal: Caballos La Paloma.
Aquí se han forjado los ejemplares más exitosos, entre ellos los cuatro ganadores del Futurity Millonario de Tequila Hacienda Vieja, uno de los más importantes de la charrería en el país.
Los caballos criados en este rancho se identifican con el prefijo ARA, (iniciales de Aldo Ramón Aguirre) que han puesto muy alto el nombre de esta empresa en las mejores competencias de charrería, como Thalía, Josefina, Angelina, Sentimiento o Andariego.
Sin dejar de lado a ejemplares insignia del reining como Ten Thirty, Cromed Out Mercedes o Custom Harley.
“Me siento muy orgulloso, La Paloma es un rancho que ha tenido muchos logros, y pues he sido muy bendecido de estar aportando a la industria del caballo en México”, apunta.
Para este 2026, Aldo tiene todas las expectativas puestas en cinco potrillos que harán su debut como competidores, así como en Rebel King, que continuará sus participaciones en Estados Unidos.
Pero también en las crías de caballos emblemáticos como Ten Thirty, Centinela y Camafeo.
“Este año es el debut de los Ten Thirty, así que estoy muy emocionado, y espero mucho de todos los potrillos que hay alrededor de México y Estados Unidos compitiendo”.
Gracias a todos los ejemplares de La Paloma, Aldo es el criador con más ganancias de la historia con una cifra superior a los 23 millones de pesos.
Como ejemplo, están las ganancias obtenidas sólo con ARA Rebel King en la disciplina de reining, por 6.5 millones de pesos.
YEGUAS, LA CLAVE DEL ÉXITO
El trabajo de Aldo Ramón en la crianza de caballos cuarto de milla es un referente de calidad relacionada muy directamente con la genética de los animales.
Por ello, la clave de este éxito reside en la selección de yeguas inteligentes, tranquilas, atléticas y con mucha habilidad de movimiento.
Así, desde los 15 años las fue cruzando con sementales que sumaron otras características importantes a las crías, y que los han llevado a ser ejemplares triunfadores.
“Las crías fueron gustándole a los entrenadores y decían: hay algo diferente en estos potrillos”.
El siguiente paso hacia el triunfo es poner a cada caballo en las manos de los mejores entrenadores; en su caso, Aldo se ha rodeado de los grandes en disciplinas de reining y cala de caballo como Mauricio Ríos, Refugio “Cuco” Raya y el estadounidense Casey Deary.
Estos arrendadores tienen una característica especial: entrenan al caballo pensando primero en su propio bienestar, y no en el del jinete o su dueño.
“Es muy importante encontrar a estas personas con las que puedes hacer equipo, sabes que van a quedar bien y que van a sacar lo mejor del caballo”, afirma.
2025, GRAN AÑO DE REINING
En el mundo de la charrería, Aldo había cosechado importantes logros como ser bicampeón estatal en colas en el 2014, campeón estatal en cala de caballo al año siguiente, y finalista en el Congreso Nacional Charro en 2016.
Además, es un referente de la crianza de caballos en el norte de México, pero le faltaba algo, y en el 2025 tomó la decisión de competir en reining.
La experiencia terminó en un gran éxito, pues en su primer año como competidor fue campeón de la división Non Pro, resultado de cinco competencias realizadas en Querétaro, Jalisco y Nuevo León.
“Fue algo que no esperaba, pero me empecé a divertir mucho. La gente me arropó, me apoyaron y me sentí muy en casa a donde quiera que fui”, relata.
Aldo Ramón ha posicionado su nombre y el de su dinastía familiar en México y Estados Unidos. Su ejemplo es motivo de inspiración para jinetes y criadores.
Su huella en la industria es imborrable y su liderazgo seguirá marcando a las futuras generaciones del ramo.