Roberto Palacios lleva a Chicago su pasión por la charrería

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/ 6 febrero 2026

Proveniente de una dinastía charra, este ingeniero saltillense se ha presentado en imponentes escenarios del deporte en la ciudad de los vientos

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Con un profundo orgullo saltillense y la responsabilidad de representar a toda una tradición familiar charra, Roberto Palacios Carranza se abre paso en Chicago, hasta donde ha llevado exhibiciones de charrería para deleite del público latino y estadounidense.

Su bisabuelo, José Palacios, es el fundador del equipo que lleva su nombre y quien desde San Juan de la Vaquería formó una dinastía de charros, entre los que surge Roberto.

$!Con Roberto, la charrería cruza fronteras desde Saltillo hasta la Ciudad de los Vientos.

Hasta el momento es el único de la familia que ha cruzado las fronteras de México para llevar toda la fuerza de su linaje a majestuosos escenarios del deporte en Estados Unidos.

Los estadios Guaranteed Rate Field, sede de los Medias Blancas de Chicago; el Wrigley Field, que alberga los partidos de los Cachorros de Chicago; el Soldier Field, de los Osos de Chicago en la NFL y del Chicago Fire en la MLS, han abierto sus puertas al talento de Roberto en el floreo de reata.

De niño, junto con su primo Iván, veía en Youtube videos del charro Tomás Garcilazo con su espectáculo de floreo, imágenes que un día serían su inspiración para llevar a otras latitudes esta tradición.

$!Roberto llegó a Chicago con la soga en las manos y la herencia familiar en el corazón.

Roberto se graduó como Ingeniero de Manufactura por la Universidad Tecnológica de Saltillo, desde donde también tuvo la oportunidad de estudiar un semestre en la Universidad Fox Valley Technical College, de Wisconsin.

Llegó a Chicago junto con su esposa desde hace dos años, enviado por la empresa Caterpillar.

A su llegada a Chicago había pasado por una mala racha en la charrería cuando aún estaba en Saltillo, pues no logró los resultados deseados con el último equipo en el que compitió.

Sin embargo, el cambio de aires trajo también nuevos bríos: se contactó con los miembros del Ballet Folklórico de Chicago, quienes lo integraron a sus presentaciones y de esta manera han formado una mancuerna de baile y charrería con la que acercan las tradiciones y el orgullo mexicano a sus paisanos, pero también a los estadounidenses y latinos que radican en la ciudad de los vientos.

“Siento un gran orgullo de poder representar a mi país y una gran responsabilidad de representar a mi familia, pues desde mi bisabuelo hemos practicado charrería”.

$!Roberto estuvo en Saltillo en los equipos José Palacios, La Herradura y Charros del Paraíso.

LA TRADICIÓN FAMILIAR

A los cinco años, Roberto empezó a desarrollar la habilidad con la soga, pues lo había aprendido de sus familiares que integran el equipo José Palacios.

Llevaba el gusto por la charrería en las venas, pues le tocó aprender en la época de su abuelo Rubén Palacios, los hermanos de él, Martín y Delfino, además de otros charros de antaño.

A los 10 años quiso ser futbolista, en ese momento nunca imaginó que gracias al floreo de soga, años más tarde estaría a sólo unos metros de distancia de la estrella mundial Lionel Messi.

Sin embargo, la sangre lo llamó de nuevo, en la secundaria le pidieron que hiciera una demostración de floreo para el desfile del 20 de noviembre y aceptó. Posteriormente su tío Rubén lo invitó de nuevo a charrear y así regresó a su verdadera pasión.

Los equipos con los que Roberto charreó en Saltillo fueron: José Palacios, La Herradura y Charros del Paraíso.

LA LLEGADA A CHICAGO

Aunque estaba un poco desanimado por una mala temporada en sus últimos meses en Saltillo, con el Ballet Folklórico de Chicago se dieron las oportunidades de llevar el espectáculo de floreo a los grandes escenarios del deporte.

Su primer evento fue el Grito de Independencia en el Centro de Chicago, y luego la presentación en el medio tiempo de un partido de futbol americano entre los Osos de Chicago y Empacadores de Green Bay.

$!Orgullo y tradición es la que suma con el Ballet Folklórico de Chicago.

De ahí vino el evento en el que más personas han visto su destreza con la soga: el 13 de abril de 2025 más de 63 mil personas reunidas en el Soldier Field para un encuentro entre el Chicago Fire y el Inter de Miami.

No hubo goles en el partido, pero a la memoria de Roberto vino aquella etapa de niño en la que quiso ser futbolista, sin imaginar que en realidad sería la charrería la que lo pondría en ese escenario, ante esa cantidad de aficionados, pero sobre todo de una figura como Leo Messi.

“Antes de lo de Messi sentía que quería darme un respiro porque no había tenido un buen año, pero luego empecé a florear y llegaron oportunidades que no esperaba, y así renació otra vez el gusto y la pasión por seguir en la charrería”, afirma con orgullo.

$!Gracias a la charrería, Roberto pudo estar a unos metros de Lionel Messi.

Luego vino un evento cultural denominado Festival de los Sueños, donde también pudo ver muy cerca a figuras como Santa Fe Clan, Peso Pluma y Shakira. Además de otro juego de beisbol entre Medias Blancas de Chicago y los Reales de Kansas City.

“Como soy el único que florea, normalmente me ponen al centro. Entonces, estar ahí, ves hacia arriba a la gente y dices: wow, está increíble”, relata.

LA INSPIRACIÓN DE TOMÁS

En el mundo de la charrería hay gran diversidad de espectáculos ecuestres, muchos de ellos sin duda inspirados por el legendario Tomás Garcilazo. Roberto no fue la excepción.

“Me llamaba mucho la atención verlo, y más porque estaba llevando la tradición mexicana a un país diferente y eso lo realza”, indica.

“Creo que eso me generó un gusto hacer ese tipo de cosas. Es algo diferente y a la gente le gusta”, afirma.

PLANES PARA 2026

Este año Roberto será papá, pero también tiene planeado comprar un remolque y un caballo para complementar su espectáculo y llevarlo a otras comunidades de Illinois donde se realizan rodeos.

Asimismo, se ha contactado con personas que tienen un lienzo charro cerca del lugar donde vive para integrarse en un equipo y volver a charrear con las suertes de manganas a pie o a caballo y la terna en el ruedo.

“Ni el mejor escritor se hubiera aventurado a escribir una historia para mí como esta”, concluye este ingeniero y charro saltillense.

$!Roberto Palacios, el charro saltillense que hace florear la tradición mexicana en Chicago.

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