Andrea Martínez Blackaller: La vaquera saltillense que cabalga firme en Luisiana

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Esta atleta es la única mexicana en ganar dos importantes becas para estudiar y competir en la Universidad Estatal McNeese, rompiendo fronteras en el rodeo estudiantil

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/ 6 enero 2026

Andrea ha dedicado la mitad de su vida a los caballos. Lo disfruta, se apasiona. Ha luchado para ganarse su lugar en el mundo del rodeo y su esfuerzo ha valido la pena.

Es la primera coahuilense en ganar dos becas internacionales que ahora le permiten no sólo estudiar en la Universidad Estatal McNeese, en Lake Charles, Luisiana, sino combinar su carrera de Agronegocios con lo que más ama en la vida: el rodeo y los caballos.

Cuando comenzó sólo tenía 10 años pero carecía de las herramientas necesarias para desarrollar y demostrar sus capacidades en el trabajo con estos animales.

Ni siquiera tenía caballo, mucho menos camioneta o remolque para transportarlo, montura ni lugar donde resguardarlo. Tampoco tenía con quién entrenar.

$!FOTO: OMAR SAUCEDO

Pero nada de esto fue obstáculo para ir tras sus sueños. Todo empezó con un curso de verano de equitación, hasta ahí Andrea aún desconocía todo sobre caballos, pero descubrió su amor por ellos. A ese primer acercamiento le siguió el vaulting y salto. Pero fue el amarre de chiva lo que cambió todo.

“Yo llevo desde los 10 años metida en lo de los caballos. Cuando empecé, la verdad en mi casa nadie de mi familia estaba involucrado en los caballos ni en rodeos, nada. Empecé en un curso de verano de equitación”.

$!La saltillense combina sus estudios en Agronegocios con su carrera deportiva en el rodeo universitario estadounidense. FOTO: OMAR SAUCEDO

Al inicio Andrea incursionó en el vaulting, que está más relacionado con la equitación y consiste en ejecutar ejercicios sobre un caballo en movimiento, es una iniciación a las demás disciplinas ecuestres.

Otro aprendizaje importante para Andrea fue la doma natural, para la cual se preparó durante dos años con Adriana Alonso en Brío Natural, y esa fue la transición al mundo vaquero, a las suertes del rodeo.

Ahí mismo, en Brío, conoció a Ramiro Abreu, quien es lazador de becerro, y ahí despertó nuevamente el espíritu competitivo y surgió la inquietud por practicar esa disciplina durante un año.

LOS INICIOS EN AMARRE

De ahí siguió la especialidad que practica hasta el momento y que le abrió la puerta para irse a Estados Unidos: el amarre de chiva.

Cuando Andrea decidió iniciarse en esta disciplina, esta aún se practicaba de manera muy incipiente en la región y en cada competencia sólo eran un máximo de tres participantes, así que pronto comenzó a mejorar sus técnicas y era fácil superar a sus rivales.

$!El amarre de chiva le abrió las puertas a competir y ganar en arenas internacionales. FOTO: CORTESÍA ANDREA MARTÍNEZ

La decisión de continuar en la práctica de amarre de chiva ya no tenía marcha atrás, sin embargo empezaron los retos, ya que Andrea no tenía caballo ni todo lo necesario para una competencia, así que sus primeros triunfos se dieron con su gran empeño y dedicación, pero también con todo prestado.

“Para mi primera competencia, que fue un show, no tenía camioneta, no tenía remolque, no tenía cómo llegar. David (Alonso) me prestó su camioneta y su remolque para la primera competencia que fui”, recuerda.

Después de vencer esos obstáculos, Andrea no paró. Estuvo compitiendo durante dos años en lazo y amarre de chiva, y fue entonces que se coronó como campeona estatal de ambas disciplinas y eso le dio el pase a dos certámenes nacionales.

“En el segundo nacional fue donde califiqué para ir a las finales en Wyoming en mi último año de preparatoria, que era la última oportunidad para ir”.

LAS BECAS

Andrea Martínez Blackaller es la primera mexicana en recibir la beca “Claude Mullins Memorial Scholarship Award” en el National High School Finals Rodeo 2023, una de las más distinguidas otorgadas por la National High School Rodeo Association (NHSRA).

$!Andrea durante una competencia de lazo de becerro. FOTO: CORTESÍA ANDREA MARTÍNEZ

Este incentivo que puede alcanzar hasta los 5 mil dólares, fue creado en memoria de Claude Mullins, fundador de la NHSRA y promotor del rodeo escolar en Estados Unidos desde 1949, y se otorga a competidores destacados en rendimiento ecuestre, académico y servicio comunitario.

La atleta saltillense también ganó la “Charles B. Wang Farm & Ranch Heritage Scholarship”, que otorga la American Quarter Horse Association (AQHA) por su desempeño académico, principalmente, pero también por sus habilidades en el rodeo.

“Pues me siento muy orgullosa y pues todo viene de una trayectoria que tengo con los caballos. Siempre estoy buscando qué más puedo aprender y en qué más puedo participar, y eso ha hecho que mi currículum sea muy atractivo”.

PASIÓN POR COMPETIR

Andrea se considera muy competitiva, por lo que las disciplinas de amarre de chiva, salto y reining siempre han sido su gran pasión.

$!Desde Saltillo, esta joven atleta transformó su pasión por los caballos en una historia de esfuerzo, estudio y orgullo mexicano. FOTO: OMAR SAUCEDO

“Me gusta tener algo que me motive, todo el tiempo estar mejorando y tener siempre retos, además de sentir la adrenalina de estas competencias”.

Pese a que su familia no se dedicaba al rodeo, los padres de Andrea, Omar Martínez y Norma Blackaller, han sido un pilar fundamental en su desempeño como atleta. Tuvieron que aprender junto con ella desde cero y su acompañamiento ha sido incondicional.

“Mi mamá siempre ha estado presente desde que estaba en salto, siempre está en todos los entrenamientos, cuando amarraba ella me detenía las chivas, iba y me tomaba fotos y pues también mi papá siempre apoyando.

“Gracias a ellos me pude ir a Estados Unidos, porque pues sí se me ha dado la oportunidad de las becas, pero al final de cuentas los gastos y los caballos son costosos”.

SUS GRANDES MAESTROS

Adriana y David Alonso han sido parte de los entrenadores que Andrea ha tenido en los 10 años que lleva practicando el rodeo. Ella le daba clases y él le prestaba sus caballos. También Ramiro Abreu, quien la enseñó a lazar y a arrendar sus caballos, así como Juan Cárdenas, quien además de enseñarle técnicas también le presta caballos.

$!Andrea entrena bajo la guía de Justin Browning y Kelly Cornier; aquí con el equipo femenil de rodeo de su universidad. FOTO: CORTESÍA ANDREA MARTÍNEZ

Al llegar a Estados Unidos, Andrea también ha tenido la suerte de acompañarse de los mejores. Justin Browning y Kelly Cornier son el coach titular y su asistente, respectivamente, quienes actualmente se encargan de la preparación para elevar sus estándares de competencia.

A ella, Kelly, de manera especial la admira mucho, pues además de haber sido su compañera en el primer año de la universidad, su familia tiene tres generaciones en el rodeo, su mamá y su abuelita también fueron parte del equipo de amarre de chiva en la misma universidad.

Para sus entrenamientos, cuando está en Estados Unidos practica en el Burton Coliseum, que pertenece a su institución, se ubica a 10 minutos de la escuela y es ahí donde tiene sus caballos.

Pero cuando está en Saltillo usualmente entrena en la arena de Juan Cárdenas o en otras donde haya ganado y caballos, para continuar sus prácticas.

UN NIVEL MUY ALTO

Andrea admite que competir en México y en Estados Unidos son cosas muy diferentes. Allá el nivel de exigencia y la cantidad de competidoras supera por mucho a lo que había vivido aquí en Saltillo.

$!FOTO: OMAR SAUCEDO

“Cuando competía aquí éramos dos o tres chavitas. Allá cada competencia que voy, mínimo somos unas 60 chicas”.

Recuerda que en México una competidora que logra nueve segundos en amarre de chiva ya puede lograr un campeonato, sin embargo, allá hay chicas que bajan sus tiempos hasta cinco o seis segundos.

EL DÍA A DÍA

Mudarse a Estados Unidos fue un parteaguas en la vida de Andrea, pues la responsabilidad de sus estudios, entrenamientos, cuidado de los caballos, el idioma, las nuevas técnicas, recayó sólo en ella. Papá y mamá no estaban ahí y hasta el conducir un auto fue un nuevo y desafiante reto.

Allá ella sola cuida sus caballos, toma sus clases, hace tareas, entrena, tuvo que dominar el inglés en un nivel más técnico, conducir y llevar un sistema de entrenamiento más ordenado.

“Para empezar, aquí me cuidaban a los caballos, yo allá tengo toda la responsabilidad de los dos. Ya sumando todo con la escuela y los entrenamientos sí se hace bien pesado”, afirma.

Un día normal implica levantarse a las 5:30 de la mañana para realizar los primeros entrenamientos del día, una hora después alimentar y limpiar el espacio de sus caballos.

A las 8:00 salir corriendo a las clases, y por la tarde a una segunda ronda de entrenamientos que en ocasiones duran hasta cinco o seis horas, y después regresar a casa para hacer tareas, dar de cenar a los caballos y al fin descansar, sin embargo ese ritmo tan ajetreado ha valido la pena.

$!Andrea durante una competencia reciente con el equipo de la Universidad Estatal de McNeese en el Southwest Texas Rodeo, en Uvalde. FOTO: CORTESÍA ANDREA MARTÍNEZ

“Me siento mucho más segura de como iba en mi primer año, y pues a nivel competitivo también muchísimo mejor”.

ESFUERZO Y BUENAS CALIFICACIONES

Andrea ha trabajado duro para lograr el pase a su universidad en Estados Unidos, por ello se siente con la responsabilidad de decirle a las competidoras que sí se puede destacar en el rodeo, aún sin tener nada con qué empezar.

Pero no se trata sólo de las ganas, sino de todos los días aprender y buscar la forma de mejorar en la disciplina que dominen, pero sin descuidar la parte académica, que en su caso, le abrió la oportunidad de ingresar a una destacada institución estadounidense.

$!FOTO: OMAR SAUCEDO

“La verdad sí es puro esfuerzo, puro trabajo, pero sí se puede y hay oportunidades. Deben dar mucha importancia a lo académico, porque también eso fue parte importante de que yo me pudiera ir”, concluye.

CONÓCELA:

Andrea Martínez Blackaller

Papás: Omar Martínez y Norma Blackaller.

Experiencia: 10 años en disciplinas ecuestres como salto, monta vaquera, reining y rodeo.

Especialidad: Amarre de chiva y lazo de becerro

Títulos: Campeona Estatal de Coahuila 2022 en amarre de chiva y lazo de becerro.

Logros: Clasificada para la ronda final (short go) en el East Texas College Rodeo 2025 con un 7.2, posicionada dentro de las mejores 10 del rodeo.

Primera mexicana en recibir la “Claude Mullins Memorial Scholarship Award”.

Ganadora de la “Charles B. Wang Farm & Ranch Heritage Scholarship” de la AQHA (2025).

Instagram: @andreaa_blackaller

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