Daniel Kim: De sangre coreana y corazón charro
Este charro ha roto estereotipos en el ruedo y se ha ganado la admiración de los aficionados al deporte nacional
De muchas maneras, las tradiciones mexicanas han llegado a todos los rincones del mundo cautivando culturas a las que quizá nunca se pensó llegar.
Pero aquí en nuestra propia tierra ha surgido un amante de la cultura mexicana que a pesar de tener raíces brasileñas y coreanas ha decidido honrar las tradiciones de nuestro país.
Se trata de Daniel Kim, reconocido en muchos lienzos como “el charro coreano”, cuya presencia llama la atención al notar sus facciones asiáticas.
Kim representa un encuentro cultural muy singular dentro del deporte nacional por excelencia pues nació en Brasil, pero es de padres coreanos y cuenta con esas dos nacionalidades.
“El charro coreano” ha logrado derribar barreras culturales y su historia destaca por la pasión y el respeto con los que se ha adentrado en una disciplina profundamente arraigada a la identidad mexicana: la charrería.
Llegó a vivir a México desde que tenía cuatro años y desde entonces tenía una pasión muy especial por los caballos.
De niño pedía a sus padres que le compraran uno, lo cual nunca sucedió. Apenas hace tres años compró a un amigo su primer ejemplar, pero ni siquiera sabía montarlo.
Su intención en ese momento no era competir en algún deporte ecuestre, sólo aprender a cabalgar ya que sufría ataques de ansiedad.
Otro amigo le sugirió participar en una cabalgata para relajarse, se sintió aliviado y así empezó la historia con su primer caballo.
LLEGA ROMPOPE
Después llegó su fiel compañero hasta el día de hoy. Un caballo palomino con una mancha blanca en la frente: Rompope.
“Vamos a ver si en realidad traigo madera para ser un hombre de a caballo”, pensó al momento de comprarlo.
Con este ejemplar y gracias a la familia Muñoz Ledo, originarios de Apaseo El Grande, Guanajuato, incursionó en el deporte de la charrería, fue en especial Gabriel quien le enseñó desde cero a caminar, galopar, trotar, dar lados, medios, puntas o colear.
Además de ser su maestro y amigo, ahora también son socios en el mundo charro, ya que organizan juntos eventos como el Festival Internacional de la Mujer a Caballo.
Después de un corto tiempo de entrenamiento llegó una primera oportunidad para lanzarse al ruedo, el Festival Internacional de Cala de Caballo, para el cual se preparó durante un mes.
Pero ahora había otro inconveniente: no tenía atuendo charro más que las botas y las espuelas.
Otros miembros de la familia Muñoz Ledo le prestaron todo: don Antonio, padre de Gabriel, el pantalón; Pablo, el sombrero y Guillermo, las chaparreras.
“Esa fue mi primera presentación y pues la verdad es que eso fue muy adictivo para mí”, relata.
EN LOS GRANDES ESCENARIOS
Actualmente Daniel no pertenece a ningún equipo, pero para mantenerse activo en la charrería participa en coleaderos y caladeros donde puede hacerlo en lo individual.
“La idea es seguir fuerte y pues como todo charro entrar a un equipo fuerte y calar, el chiste es estar haciendo charrería”, apuntó.
Hace unos años fundó el equipo charro Grupo DK, sin embargo algunos desacuerdos entre socios llevaron a la disolución del equipo.
Aunque su carrera aún no suma triunfos importantes, Daniel sigue preparándose para lograrlo y como ejemplo de ello el año pasado se propuso estar en las mejores competencias de charrería en México y lo logró.
Ha participado en algunos de los más prestigiosos torneos charros del país como el Circuito Excelencia Charra, el Campeonato Charro Millonario o el Torneo del Millón.
“Fueron unos retos muy grandes porque hay nervios y miedos al ser yo tan nuevo en esto y de repente ver escenarios tan grandes que imponen mucho”, explica.
“Mi enfoque es más ser un buen charro a ser un ganador. No tuvimos los mejores resultados, pero sí son las mejores experiencias que hemos tenido”.
CERO RECHAZO
Hace tres años Daniel hizo su primera presentación en el Congreso y Campeonato Nacional Charro, la competencia charra más importante del país, en ese año como sede San Luis Potosí.
Su participación sólo estaba contemplada en el desfile inaugural, sin embargo por razones que hasta la fecha desconoce, la Federación Mexicana de Charrería, en ese momento dirigida por Antonio Salcedo, decidió que él portara el estandarte de la organización.
“De repente, de la nada estaba yo al lado de la reina y no entendía qué onda, me tomaron muchas fotos, una entrevista en vivo y al día siguiente tenía como 200 seguidores nuevos”, afirma.
En la directiva actual, a cargo de Salvador Barajas del Toro, lo apoyaron cuando fundó su equipo y estaban contentos de que un extranjero estuviera formando una agrupación charra.
Entre la afición charra la respuesta también ha sido favorable: “el público es el que más se emociona de ver a un coreano charreando”.
Personajes destacados de la charrería mexicana como Cuco Raya o Mauricio “Pichón” Ríos siempre le han ofrecido su apoyo y amistad.
A pesar de sus raíces asiáticas, Daniel encontró en el lienzo charro un espacio de pertenencia que lo ha convertido en un ejemplo de cómo las tradiciones mexicanas pueden inspirar a personas de cualquier parte del mundo.
Uno de sus proyectos para seguir impulsando este deporte es formar una academia de charrería en la que puedan dar clases gratuitas a personas interesadas en practicarlo.
Con su presencia en los lienzos, Daniel Kim demuestra que la pasión por el caballo y el orgullo de la mexicanidad no dependen de la cuna, sino del corazón y el compromiso con la tradición.
EN GRANDES ESCENARIOS
Daniel ha participado en importantes campeonatos:
-Congreso y Campeonato Nacional Charro
-Circuito Excelencia Charra
-Campeonato Charro Millonario
-Torneo del Millón