Charros 21: El ruedo no conoce límites

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/ 4 septiembre 2026

Desde San Luis Potosí este equipo integrado por niños y jóvenes con Síndrome de Down vence barreras y conquista a la afición

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La charrería moderna ha vencido limitantes que hace décadas eran impensables.

Actualmente hay equipos de mujeres charras, y desde hace nueve años surgió en San Luis Potosí un grupo de niños que ha conquistado el ruedo.

Son el equipo Charros 21, creado en 2017 por el entrenador Jorge Veloz, quien a base de mucha constancia, paciencia y disciplina ha logrado que estos niños y jóvenes desarrollen algo más que una suerte charra.

El equipo está integrado por niños y jóvenes con Síndrome de Down, quienes están demostrando que el deporte nacional por excelencia no entiende de cromosomas, sino de pasión, valentía y orgullo.

$!Charros 21 nació con una misión que va mucho más allá del ruedo: construir confianza, independencia y nuevas oportunidades a través de la charrería.

En el mundo de la charrería, los nombres de los equipos suelen evocar haciendas, regiones geográficas o linajes familiares. Sin embargo, este equipo debe su nombre a su causa biológica: el cromosoma 21.

Pero lejos de asumir el Síndrome de Down como una limitante, el equipo tomó este número convirtiéndolo en su identidad y en muestra de que la genética también puede ser un símbolo de orgullo.

Al día de hoy son el único equipo inclusivo de la charrería mexicana en temas de discapacidad, pero en Tlaxcala ya se está intentando replicar este modelo.

$!Lupita lleva la corona de un equipo que demostró que la inclusión también viste de charro.

PARA APOYAR A GUILLERMO

Guillermo Veloz, hermano del entrenador, fue la inspiración para crear este equipo en el que sólo Lupita López, su reina, proviene de familia charra.

Los demás sólo acudían al lienzo con su familia y les llamaba la atención el deporte, hasta que un día ya estaban en el ruedo ejecutando desde la Cala de caballo hasta el peligroso Paso de la muerte.

De acuerdo con Jorge, al integrar a Guillermo a los Charros del Refugio, que tiene más de 20 años impulsando este deporte en San Luis Potosí, los cambios en su personalidad y conducta fueron evidentes.

$!Los Charros 21 han demostrado en el ruedo que la charrería tiene espacio para todos.

Empezó a ser más sociable, abierto y participativo en su vida cotidiana, y al ver estos resultados surgió el interés de integrar a los otros niños de su condición.

“Empezamos a darnos cuenta de que había cambios en su persona, empiezan a mostrar más habilidades en su vida diaria”, asegura el entrenador.

Poco a poco se fueron integrando más niños de la capital potosina y de Matehuala, pero gracias a las redes sociales llegaron Marco Rodríguez Marín, de Aguascalientes, y Ulises Daniel Díaz Adame, que viaja desde Guerrero.

$!Cada suerte charra busca más que un puntaje: independencia, inclusión, disciplina y valentía.

Cuando tienen competencia ellos se trasladan desde su lugar de origen para encontrarse con sus compañeros y tener algún tiempo para entrenar todos juntos.

El integrante más pequeño es Toñito Galarza, que apenas tiene siete años, y el mayor es David Santillán Mexquitic, que tiene 29.

Actualmente son 13 niños y jóvenes los que integran este equipo charro, pero para ellos, sus familias y entrenadores lo más importante no es una puntuación en la tabla, sino la independencia, confianza y seguridad que han logrado desarrollar.

$!Desde las gradas, padres y familiares alientan a estos niños y jóvenes que dan el alma en el ruedo.

A BRILLAR EN EL RUEDO

Dos años después de haberse formado, en 2019, el equipo hizo su debut oficial en casa: el Lienzo Charros del Refugio.

Unos meses después hicieron su primera presentación en la competencia más importante de las categorías infantiles: el Campeonato Nacional Charro Infantil, Juvenil y de Escaramuzas, conocido como “Nacionalito” que ese año se celebró en el Lienzo Charro El Pitayo, de Querétaro.

Desde entonces el nombre de Charros 21 ha llamado la atención por las capacidades que estos niños han podido desarrollar y por la oportunidad de pertenecer a un espacio que dignamente han conquistado.

“Ellos no compiten con un reglamento, no les califican, pero realicen o no su suerte, ellos de todas maneras festejan”, relata el entrenador.

$!Consigan o no la suerte, los pequeños festejan sus faenas en el ruedo.

Veloz asegura que formar este equipo no ha sido tarea fácil, sin embargo la regla de oro para todos los miembros de la escuela es siempre apoyarse.

Así que los Charros 21 siempre tienen a sus compañeros que están delante o detrás de ellos para ayudarles con el ganado o con la ejecución de cada suerte.

“Al tener empatía con ellos sales ganando por todas las sonrisas y los abrazos que te dan”, afirma Jorge.

A pesar de todo el apoyo que reciben a veces también es necesaria una llamada de atención, pero gracias a eso estos charros empezaron haciendo lazos sencillos y ahora ya dominan el silabario o los resortes, que son las técnicas básicas para ejecutar el floreo de soga, las manganas o los piales.

Sin un manual de instrucciones, el entrenador ha tenido que observar detenidamente a cada miembro del equipo para asignarle la suerte que debe realizar.

$!La gran familia charra se enorgullece y apoya a estos jóvenes de San Luis Potosí.

“No hubo nadie que nos orientara, nos aventamos así con lo poco que conocíamos de ellos”, explica.

“Se les dificulta un poquito más, pero si uno le echa muchas ganas, ellos le echan más, eso lo hemos notado en su persona y en que han subido mucho de nivel”.

Veloz no duda en asegurar que toda la familia de Charros 21 y Charros del Refugio se llevan una gran satisfacción cada vez que ven a estos charros realizar las suertes.

Estos niños disfrutan cada una de sus presentaciones, apoyan a sus compañeros, lanzan porras, corren, lazan, florean, poniendo de manifiesto la verdadera esencia de la charrería.

La Federación Mexicana de Charrería y la gran familia charra han mostrado siempre una absoluta calidez con el equipo Charros 21, recordando que en este deporte todos tienen un lugar.

$!El próximo año, Charros 21 cumplirá 10 años de haberse fundado.

En su más reciente intervención en el Nacionalito, el equipo recibió un reconocimiento especial y un homenaje que demuestra la empatía y cariño que la comunidad charra les tiene.

ELLOS SON LOS CHARROS 21

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María Guadalupe López Loredo

22 años

Reina

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Antonio Salvador Galarza Ventura

7 años

Cala de caballo, Terna en el ruedo y Paso de la muerte

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Maximiliano Hernández Baez

13 años

Terna en el ruedo

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Erick Ismael Reyes Castillo

18 años

Terna en el ruedo

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Juan Carlos Rodríguez López

18 años

Colas y terna en el ruedo

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José Guadalupe Alvarado Pastrana

19 años

Piales, Terna en el ruedo y Manganas a pie y a caballo

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Cristopher Manuel García Tovar

19 años

Colas y Terna en el ruedo

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Luis Jesús Castro Pacheco

21 años

Terna en el ruedo

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Julio Alejandro Márquez Soler

23 años

Jinete de toro y yegua; Paso de la muerte

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Luis Gerardo Ávila Cruz

25 años

Charro Completo

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Ulises Daniel Díaz Adame

26 años

Jineteo de toro y yegua

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Guillermo Veloz Huerta

28 años

Terna en el Ruedo

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David Santillan Mexquitic

29 años

Piales, Terna y Manganas a pie y a caballo

Selección de los editores
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