Caballos Leyenda: Smart Little Lena, el alazán que hizo historia
Convirtió talento, velocidad e instinto en una de las genealogías más importantes del caballo de trabajo
Para entender a Smart Little Lena, hay que comenzar con Hanes Chatham, su criador.
Este caballo no llegó a Chatham por casualidad, había quedado profundamente impresionado por un caballo llamado Royal Santana, un castrado nacido en 1971, hijo de Peppy San y Royal Smart, hija de Royal King.
Royal Santana era un caballo de trabajo y corte que Chatham consideraba extraordinario. Entonces tuvo una idea: si pudiera conseguir una hermana completa de Royal Santana podría tener una yegua reproductora excepcional, y la encontró en Canadá, era Smart Peppy. Por ella pagó 20,000 dólares y la compró por teléfono, aunque para la década de 1970 era una cantidad considerable para una yegua.
Para aquel entonces Chatham trabajaba con Shorty Freeman y estaba iniciando muchos hijos de un semental que en aquella época estaba de moda, Doc O’Lena, pues era el caballo que llamaba la atención de los hombres que estaban construyendo el cutting (corte) moderno, pues había ganado el futurity abierto de 1970, y a su vez era hijo de Doc Bar por Poco Lena, es decir, reunía la mejor genética de aquel tiempo. El resultado fue un potro alazán rayado con las patas blancas que nació el 29 de junio de 1979.
Nadie imaginaría lo que este pequeño potro llegaría a lograr, “pues realmente era pequeño de tamaño”, ya que no llegaba a las 14 manos de alzada, aunque Chatham describía su comportamiento de la siguiente manera: “tenía las orejas siempre hacia delante, estaba atento a todo y se movía de una manera baja, rápida y ágil. No tenía el aspecto del caballo imponente que uno imaginaría cuando piensa en un futuro campeón, pero había algo que sí tenía: una extraordinaria conexión con el ganado”.
Cuando llegó a los dos años y empezó su carrera deportiva, era impresionante ver cómo parecía entender el comportamiento de la vaca, la seguía, se detenía y respondía a las ayudas. Chatham llegó a describirlo como un caballo que parecía tener muchos días de entrenamiento, cuando apenas comenzaba.
A los 60 días de trabajo, Chatham tomó una decisión fundamental, le ofreció a Bill Freeman comprar la mitad del caballo, y este a su vez, cuando empezó a montarlo, confirmó lo que ya habían visto anteriormente.
En el año 1982 Chatham creó el sindicato de Smart Little Lena junto a Bill Freeman como coadministrador, y las acciones iniciales se ofrecieron en 5,000 dólares cada una, la verdad algo extraordinario para un caballo que ni siquiera había sido presentado en una competencia.
Ese mismo año en la ciudad de Fort Worth, Texas se llevó a cabo el Futurity NCHA y Bill Freeman compitió a Smart Little Lena con una puntuación de 225 puntos, convirtiéndose en el campeón.
La documentación histórica señala que las dos primeras rondas no les fueron tan favorables, en semifinales pasó en segundo lugar, sin embargo, al final del evento obtuvo la puntuación más alta de la historia de un evento de este tipo.
El premio fue de aproximadamente 267,085 dólares, una cantidad extraordinaria para esta época. Aunque la historia no termina aquí, para el siguiente año conquistó el abierto de la competencia Super Stakes y quedó como co-campeón del Derby, consiguiendo así la triple corona de la disciplina del corte.
Su carrera deportiva terminó con aproximadamente 743,275 dólares tan sólo en ocho presentaciones registradas en su campaña. Algo importante de mencionar es que generalmente el Futurity se gana a los dos años, el Derby a los cuatro y el Super Stakes a los cinco años, mientras que Smart Little Lena lo ganó a los dos y tres años, respectivamente.
Pero la historia de Smart Little Lena no termina aquí, después de su exitosa carrera deportiva surgió la de semental, produciendo a muchos campeones de los que sobresalen Smart Chic O’Lena, Smart Spook y High Brow Cat, que acumularon ganancias millonarias tanto ellos como su descendencia.
Por lo anterior, en el año 2006 el sindicato dueño de este caballo decidió pedir a la doctora Katrin Hinrichs, de la Texas A&M University, que produjera un clon de Smart Little Lena mediante transferencia nuclear de células somáticas (SCNT).
Se transfirieron 13 embriones y nacieron cinco potros vivos y saludables, es decir, una tasa del 40 por ciento de éxito.
El procedimiento se realizó cuando el caballo contaba con 26 años de edad y reproductivamente había dejado de ser rentable, por lo que sus clones fueron considerados solamente con propósitos de reproducción y expansión de una genética exitosa, sin llegar a competir. Y aunque genéticamente eran el mismo caballo, físicamente no eran exactamente iguales.
Por lo anterior, podemos concluir que una leyenda no es el caballo que ganó más. Es el caballo que, después de pasar por la historia, dejó al mundo ecuestre diferente a como lo encontró, y este fue el caso del pequeño alazán que en vida llevó el nombre de Smart Little Lena.
¡Hasta la próxima!
Nota: Esta historia fue enriquecida con información tomada de inteligencia artificial