Noemí Delgado: La Chaparrita de Oro que no le teme a los toros

Historias
/ 6 marzo 2026

Con apenas 20 años, esta guanajuatense ha desafiado caídas, fracturas y prejuicios para abrirse paso entre los profesionales de la monta

COMPARTIR

En el mundo del rodeo, la monta de toros siempre ha estado ligada a la fuerza, masculinidad y valentía de los varones que enfrentan las embestidas de un animal embravecido.

Sin embargo, hace ocho años una pequeñita de apenas 12, originaria de San Francisco del Rincón, Guanajuato, desafió por completo los estereotipos que dictaban que el ruedo era terreno exclusivo de hombres.

Ahora, durante ocho años ha demostrado que una mujer también puede tener el temple y valor que se necesitan para subir a un toro.

Sin importar las críticas, Noemí Delgado Grijalba empezó una dura batalla no sólo para lograr los ocho segundos, también para derribar las barreras de la discriminación y convertirse en una de las pocas mujeres mexicanas compitiendo en la disciplina de Monta de Toro.

Instagram

‘ESTÁS MUY FLAQUITA’

En entrevista con RODEO CAPITAL en el marco del Mes de la Mujer, esta jinete que ahora tiene 20 años comenta que cuando inició era muy bajita y delgadita, lo que motivaba comentarios en el sentido de que no podría montar a estos animales, y que debería ocuparse de las labores del hogar.

“Tú no puedes”, “nunca vas a poder porque es un toro muy pesado”, “es que tú estás muy flaquita”, eran los comentarios que recibía, recuerda.

Pero Noemí decidió que el miedo y el prejuicio no cambiarían su decisión, afianzó más duro el pretal y usó esas voces como motivación e impulso para demostrar que sí podía.

“No cualquier mujer se anima, porque se requiere mucho valor para subirse a un toro”, afirma con seguridad a la vez que indica que en cada monta representa con orgullo y honor a su género.

En diciembre pasado Noemí estuvo en Guatemala con la empresa Saltos de Gloria, donde la reconocían como “la mexicana que monta toros”, eso la hace sentir orgullosa de estar haciendo las cosas bien y con su ejemplo ser inspiración para otras mujeres.

Un locutor de rodeo, apodado “El Toro Negro”, la bautizó como “La Chaparrita de Oro”, no sólo por su complexión bajita, sino como reconocimiento a una mujer que posee una valía incalculable en el ruedo.

$!La jinete guanajuatense se ha ganado el respeto del ruedo.

EL RESPETO DE LOS GRANDES

En cada rodeo Noemí sentía las miradas sobre ella, los primeros dos años fueron de puro morder el polvo, pero su determinación era más grande que cualquier crítica.

Seguía dispuesta a demostrar que una mujer sí puede vencer a un toro, sin importar cuánto tiempo tuviera que esperar.

Fue así, a base de disciplina, constancia y entrenamiento, que se ganó el respeto de los jinetes profesionales que ahora no sólo son amigos que la cuidan, sino sus entrenadores, incluso a la distancia.

Néstor Valtierra, Poncho Orozco, Frankie Morales, Álvaro Álvarez y Luis Porto, son algunos de los jinetes que le envían videos con rutinas de entrenamiento tanto de gimnasio como de monta.

Además, cuando coinciden con ella en los rodeos le señalan sus errores y le dicen cómo corregirlos.

$!“La Chaparrita de Oro” minutos antes de abrirse el cajón y enfrentar al toro.

CHILIWILLY, EL PRIMERO TORO

Noemí incursionó en la monta de toro porque su cuñado, el jinete Tony Ramírez, la invitaba a sus prácticas sin imaginar que podría gustarle.

En una ocasión Tony invitó a toda la familia a un rodeo y Noemí supo que ese era su momento.

Pedía permiso a su papá y a su mamá, pero ninguno quería aceptar, hasta que los oyó decir: “Ándale pues, trépate”.

“El toro me tumbó, me pasó por encima, me pisó en la pierna, me rompió el pantalón y me hizo un rasponsote”, así relata su primera experiencia con Chiliwilly, al que sólo le aguantó tres segundos.

Contrario a lo que su familia esperaba, Noemí se levantó emocionada, con la adrenalina a flor de piel y dispuesta a marcar un precedente en el rodeo mexicano.

$!Hoy el público reconoce su temple y carácter.

SALTILLO, UNA PLAZA DE TRIUNFOS...

Tras dos años de caídas, a los 14 años, Noemí logró dominar a su primer animal en San Miguel el Alto, Jalisco.

Al año siguiente, cuando ya tenía 15, hizo su debut profesional en Saltillo, en San Juan de la Vaquería. Ahí enfrentó un nuevo desafío.

En el sorteo le tocó el toro “Ruso”, el más grande y fuerte que había montado hasta ese momento.

“Cuando lo vi se me bajó la sangre hasta quién sabe dónde”, recuerda. La invadió el temor y pensó: “Ay no, mejor no quiero”.

Pese al miedo, no dio marcha atrás y se coronó campeona con una monta de 87 puntos, superando a todos los jinetes varones.

En agosto de 2021, llegó otro triunfo nacional en Saltillo con el toro “Depredador”, que le dio 85 puntos.

Un locutor de rodeo la invitó a la competencia, pero nunca le dijo que era de talla nacional para que no se pusiera nerviosa o desconcentrada.

Hasta que le entregaron su hebilla que decía “Campeona Nacional”, supo la magnitud de su logro.

Después tuvo otra victoria significativa en Tijuana, en un rodeo exclusivo para mujeres, donde venció a jinetes experimentadas de Estados Unidos montando a “Bandido”.

$!Noemí tiene 20 años y es una de las pocas mujeres en México que monta toro.

...Y TAMBIÉN DE GRAVES LESIONES

Así como Saltillo la ha visto triunfar, también la vio en una de sus peores lesiones.

En el 2020, en la Arena Titanes, un toro la pisó en la nuca y la dejó inconsciente y convulsionando. No reaccionaba. Cuando despertó estaba en el hospital sin recordar nada.

Dejó de montar por seis meses para recuperarse por un hematoma interno.

Dos fracturas de clavícula posteriores la retiraron del ruedo nuevamente por ocho meses, pero Noemí regresó a los cajones.

$!Saltillo ha sido plaza de gloria y también de prueba para la joven.

LA ÚNICA QUE QUEDA

Hoy por hoy, Noemí recorre el camino en solitario. Otras mujeres que iniciaron con ella se retiraron por maternidad, estudios o lesiones.

Al no existir una categoría femenil, compite directamente contra hombres.

“Me siento muy orgullosa de mí misma por poder decir que le gané a un hombre, pues recuerdo cuando ellos me decían que yo no iba a poder”, comenta.

Noemí reconoce que en esta disciplina hace falta mucho apoyo para las mujeres, pero está segura de que cualquiera que esté dispuesta a incursionar en ella lo puede lograr.

“No se den por vencidas. Toda mujer tiene la capacidad y el poder de hacer las cosas que decida”.

A ocho años de iniciar su carrera, cuando el toro sale disparado del corral con ella montada sobre él, las dudas se disipan, aquellos que la criticaban ahora la aplauden, reconocen en ella a una guerrera que venció los prejuicios para demostrar que el valor, el temple, la disciplina y el carácter no tienen género.

$!Originaria de San Francisco del Rincón, Guanajuato, Noemí es prueba de que todo se puede lograr sin distinción de género.

Síguela en redes sociales

Instagram: @noemidelgado_1

Facebook: Noemi Delgado

Tik Tok: noemi.delgado46

COMENTARIOS

Selección de los editores
Selección de los editores